La trombosis ocurre cuando se forma un coágulo de sangre dentro de una vena o arteria, bloqueando el paso normal de la sangre. Esto puede ser muy peligroso, ya que interrumpe la circulación y puede causar problemas graves como infartos, embolias pulmonares o accidentes cerebrovasculares.
Hay dos tipos principales de trombosis. Por un lado, está la trombosis venosa, que suele aparecer en las venas profundas de las piernas o la pelvis. La más conocida es la trombosis venosa profunda (TVP). Por otro lado, está la trombosis arterial, que puede afectar arterias del corazón o del cerebro, provocando infartos o derrames cerebrales.
Las causas o factores que aumentan el riesgo de sufrir una trombosis son variados. Permanecer sentado mucho tiempo (como en vuelos largos o después de una operación), sufrir golpes fuertes, fumar, tener obesidad o estar embarazada son solo algunos ejemplos. También influye si hay antecedentes familiares de problemas de coagulación, ciertas enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes, o el uso de anticonceptivos hormonales