Los síntomas cambian según el tipo de trombosis. En la TVP, por ejemplo, puede sentirse dolor, hinchazón, calor o enrojecimiento en una pierna. Si el coágulo está en una arteria, los signos pueden incluir dolor en el pecho, dificultad para respirar, debilidad repentina o problemas para hablar.

Para detectarla, los médicos suelen pedir estudios como el ecodoppler, tomografías, resonancias o análisis de sangre que buscan ciertos indicadores, como el dímero D. El tratamiento depende del caso, pero normalmente incluye medicamentos anticoagulantes, trombolíticos, o en algunos casos, cirugías o la colocación de filtros para evitar complicaciones.
Lo mejor que se puede hacer es prevenir. Mantenerse activo, comer bien, evitar el cigarro y mantener un peso saludable ayuda mucho. En personas con mayor riesgo, los médicos pueden recetar anticoagulantes preventivos.

En pocas palabras, la trombosis es seria, pero con buena información, hábitos saludables y atención médica oportuna, se puede prevenir y tratar con éxito.